Gobierno en pleno tendrá una cumbre de 48 horas, confirma Ministro del Interior

En entrevista con Yamid Amat, Luis Fernando Velasco habla del encuentro para trazar metas del 2024.


Foto: El Tiempo
Domingo 17 de Diciembre del 2023

Por primera vez, desde cuando asumió la jefatura de estado, el presidente Gustavo Petro, coordinará una reunión cumbre con todo el alto gobierno: ministros, vice ministros, directores de departamentos, jefaturas seccionales. Se realizara durante 48 horas, mañana Lunes y el martes, en el centro de convenciones en Bogota.

El propósito es revisar lo que se hizo este año, lo que no se logró cumplir, lo que se debe continuar y lo que hay que corregir, según revela el ministro del interior, Luis Fernando Velasco, en diálogo con este cronista para ELTIEMPO.

- ¿Cuáles son los planes, los programas, las estrategias principales del gobierno para el año entrante?

- Nos vamos a reunir, mañana y el martes, todo el gobierno, con los ministros y los principales funcionarios del Estado, para hacer una planeación estratégica. Vamos a revisar nuestras metas, Qué venimos haciendo, que hacemos bien, que venimos haciendo mal, que tenemos que mejorar.

-¿Son 48 horas de reunión continua de todos los altos funcionarios del estado?

-Sí, sí. Coordinadas por el señor Presidente. El gobierno es muy grande. Y el señor Presidente dará instrucciones. El objetivo de esta cumbre es adoptar todo el programa de gobierno para el año 24. Revisar qué hicimos y ver en qué tenemos que mejorar y cuáles son nuestras prioridades para el 24.

- ¿Por qué cree usted que las encuestas de favorabilidad son tan malas para él?

-Porque hay temas en los que evidentemente tenemos que mejorar, porque fallamos muchas veces en la estrategia de comunicación y porque medios muy importantes y con fuerte audiencia militan políticamente y son especialmente duros cuando algo no nos sale bien, y muy poco generosos cuando acertamos.

- ¿Y la percepción de inseguridad que tienen los ciudadanos?

- No es por los homicidios, en eso venimos bajando indicadores, es por el día a día de la calle, robo de celulares, atracos en zonas de tránsito ciudadano. Hemos atacado el tráfico de estupefacientes e incautamos toneladas de cocaína, entonces la delincuencia no se quedan quietas y migran a la extorsión.

- El robo de celulares parece incontenible...

- Ese robo de celular es el que golpea al ciudadano. Vamos a emprender una gran acción de tecnología que permita que nuestra policía tenga una mejor capacidad de respuesta. En los próximos días nos reuniremos con alcaldes para proponerles un gran plan tecnológico que mejore la operatividad de la policía.

- ¿La ausencia del presidente a muchos actos a los que es invitado y cuya presencia se confirma en la presidencia, no puede ser otro factor en contra de su imagen?

-Voy a confesarle algo. El presidente sufre de obsesión por concretar las cosas. Yo lo he acompañado y hasta que no estén claras las acciones que hay que adelantar, las decisiones que se tienen que tomar, no suspende la reunión. Él es obsesivo por concretar las cosas que se tienen que hacer y quedamos mal con el compromiso que seguía en la agenda. Yo sí creo que eso es uno de los propósitos de enmienda, tratar de programar su asistencia a menos actos y no quedar mal en ninguno. Es evidente que cuando el gobierno anuncia su presencia en algún lugar y no llega, eso genera un ruido totalmente innecesario, en eso creo que debemos mejorar.

-¿Ahora, qué es lo que usted llama, el gran plan operativo tecnológico de la policía?

-Yo me reuní con Carlos Fernando Galán y le dije que hay temas locales que debemos trabajar juntos. Aquí o nos va bien a todos o nos va mal a todos. La percepción de inseguridad esté disparada y planteemos una estrategia de tecnología, cámaras, comunicación directa de tenderos y pequeños comerciantes censados con la policía, e incluso guardas privados que nos ayuden informando para que motorizados con capacidad de responder lo hagan.

- Pero, concretamente, qué se puede hacer?

- Hay que adelantar acciones, no hay que esperar un estudio de cinco años para saber qué hay que tomarse tecnológicamente unas estaciones de Transmilenio y tener una capacidad de respuesta inmediata.

- Acciones como cuáles frente, por ejemplo, al robo de celulares?

- Pues hay unos equipos, hay una tecnología que hace que los smartphones si son robados se puedan dejar inservibles de manera remota mandándoles un mensaje, de esa manera si te lo roban, ya no los podrán vender o los venden a unos precios ridículos, porque usted tiene la capacidad de destruir el programa, que es lo que realmente vale: la inteligencia que hay dentro del smartphone. Entonces lo vamos a hacer ya. El Ministerio del Interior está preparando ese proyecto. Eso no le gusta mucho a algunas empresas de tecnología, pero ha funcionado en otras ciudades del mundo para disminuir y para casi acabar el robo de celulares. Aspiramos a tener el mismo resultado cuando lo implementemos en Colombia.

-Pero, ¿ya se ha hablado con las compañías de comunicación telefónica móvil?.

-Yo intenté con la senadora Soledad Tamayo hace unos años sacar ese proyecto de ley. A las compañías, en ese entonces no les gustó, no sé por qué y no quiero pensar que uno de los negocios de ellos sea vender teléfonos. Digamos que no les interesaba porque no veían un interés del gobierno. El gobierno nunca le quiso poner atención a ese proyecto nuestro. El presidente Petro nos ha dado la instrucción de que lo saquemos adelante y lo vamos a hacer entonces con el apoyo del Gobierno y con la decisión del Congreso, yo estoy seguro que lo podemos sacar adelante. Y las compañías que tienen el negocio de la telefonía, tendrán que adecuarse y tendrán que hacer lo que en otros lugares del mundo ya se hace. Se ordenará que todo teléfono que se vende en Colombia tenga la posibilidad tecnológica de que si se reporta como robado se pueda destruir, desactivar para que no quede sirviendo.

-¿Y eso cómo se hace si las compañías no están de acuerdo?

-Pues porque se les ordena. Hay muchos empresarios que no están de acuerdo con pagar impuestos, pero tienen que pagar impuestos porque lo ordena la ley.

- ¿Y esto qué tiene que ver concretamente, señor Ministro, con el plan que usted anuncia del operativo tecnológico de la Policía?

-La seguridad no solo es llenar una ciudad de policías, la seguridad también es tecnología. Si usted logra vigilar una ciudad con muchas cámaras, mejora la capacidad de respuesta de la policía, hay un programa interesante en el Valle del Aburra que vale la pena conocer y es más que cámaras, pequeños empresarios, tenderos que están en los barrios en donde hay problemas de delincuencia, están

conectados con unos aparatos que cuando ellos detectan que hay algún problema de inseguridad, los activan. Tecnología es muchas cámaras en las ciudades, no solo para detectar quién ha cometido un delito, sino para evitar que se cometa.

-Entonces, ¿primer gran propósito del Ministerio para el próximo año es seguridad?

-En los temas misionales, seguridad y por supuesto, liderar el avance de los debates, de las reformas centrales del Gobierno en el Congreso. .

- ¿Prioridades para el año entrante?

- Seguridad. Activación económica ¿Cómo mantener el crecimiento, Generación de empleo. Fortalecimiento del sector productivo, fortalecer la economía popular.

-"Economía popular", es como el presidente llama a la informalidad...

-Exacto. El porcentaje más alto de empleo en Colombia es autogeneración de empleo y esa gente no tiene líneas de crédito. Y cuando tiene líneas de crédito es el gota a gota. Entonces por eso estamos pensando muy seriamente en que los decretos del Bicentenario incluya convertir a Bancóldex en un banco de primer piso y que nos ayude a que el pequeño taller tenga un crédito fácil para que produzca más y para que se modernice. Y el que está en la calle vendiendo tenga acceso al crédito y podamos quitárselo de las garras del gota a gota.

-Entonces, ¿se va a legitimar la informalidad?.

- No. Se trata de reconocer el papel de la informalidad y entregarles instrumentos para que puedan ir saliendo de la informalidad y pasen a la formalidad. Déjeme contarle una historia corta y ojalá no la suprima. Uno de mis mejores amigos se llama Enrique Gómez, de los hombres más conocidos en el sector de confecciones de Colombia. Es un hombre que arrancó siendo vendedor ambulante en Medellín y de ser vendedor en las calles, pasó a exporta a más de 30 países del mundo y él me tiene unos cuentos geniales. Él me dice por ejemplo, la calle es el SENA de los pobres, de los más pobres. Queremos que señores como Enrique Gómez, que arrancaron en la informalidad se vuelvan empresarios.

-Hoy tenemos un 60% de informalidad en la economía y apenas un 40% formal...

-Claro, y lo que tenemos que hacer es que cada día haya más formales, menos informales, Por eso la idea no es perseguir a los informales, sino darle oportunidad a capacitarse. Démosles líneas de crédito, generemos los espacios donde ellos puedan trabajar y subsidiemos las acciones que están adelantando. O sea, la informalidad no se acaba a punta de bolillo, y persecución. Se acaba el día que el informal sienta que tiene respaldo y que le va mejor siendo formal que informal.

- Difícil de lograr...

- A ver: Hable con un señor informal que está vendiendo algunas cosas, dígale que lo va a formalizar. Lo primero que tiene que hacer es ir a la Cámara de Comercio, pagar para que lo registren y luego pasa por bomberos y paga para que le den el certificado y luego va a la policía y paga para que le den certificado y luego pasa por planeación y otro pago. Hombre! Cuando usted le pone todas las condiciones a un informal, el dirá: "No, déjeme aquí quietico porque me va a acabar con la poca platica que tengo".

- ¿Por qué la gente no se formaliza?

-Deberíamos tener un estatuto gradual de la formalización; el informal, que se va a formalizar, que arranque pagando una base mínima de impuestos que lo cubra todo y lo ayudamos. No pongamos a un informal a hacer 30 trámites, que haga uno, dos, que se inscriba, que haga un pequeño aporte a un fondo común de la formalización. Pero no lo pongamos a hacer vueltas. Si Yo quiero abrir un negocio, déjeme arrancar. No me cobren por anticipado una cantidad de cosas en la medida en que yo vaya creciendo. El Presidente está muy interesado en esa economía.

- Por otra parte, ¿Fracasó en el congreso el proyecto de legalizar el consumo de marihuana. ¿Va a insistir?

- Qué dolor que no hayamos entendido lo que quería un grupo de congresistas cuando plantearon la regularización del negocio de la marihuana. El debate no era si la marihuana era buena o mala. Todo vicio genera problemas. El alcohol genera problemas. El tabaco genera problemas. El juego genera problemas. La marihuana genera problemas. El juego está legalizado a pesar de que genera unas tragedias familiares gigantescas. El alcohol está legalizado, a pesar de que en el mundo 2 millones y medio de seres humanos mueren al año a causa del alcohol, el tabaco está legalizado y son 7 millones de seres humanos los que mueren al año por causa del tabaco. Pero la marihuana no está regularizada aquí. Está regularizada en 21 estados de Estados Unidos y allá le da plata al Estado para hacer programas de prevención de la drogadicción, en Colombia le dan plata a las BACRIM para que maten a nuestros campesinos y policías.

- Señor ministro: si el año que termina le produjo ese nacimiento de canas, supongo yo que el año que comienza va a terminar con todo el cabello blanco...

- Mi vida es una historia de lucha. Yo creo en ideas liberales de avanzada, que es en el fondo lo que está intentando hacer el presidente. Yo creo en la reforma laboral, en la reforma pensional, en la reforma de la salud. Claro, se puede mejorar; creo en la transición energética. Yo creo que la gran apuesta económica de Colombia debe ser convertirse en uno de los tres mayores productores de hidrógeno verde para el mundo. Porque ese va a ser el reemplazo del petróleo, y no en siglos, sino en pocas décadas. De manera que como yo creo en esto, me la estoy jugando y si tengo que perder el tono negro que me queda del cabello y que todo sea blanco, pues le diré a Ingrid que se vaya acostumbrando a tener un marido canoso.


YAMID AMAT 

Especial para EL TIEMPO