‘En Avianca no hay espacio para los líderes del paro’: Efromovich

El presidente de la junta directiva afirma que serán despedidos si incurrieron en conducta ilegal.

Foto: El Tiempo
Domingo 12 de Noviembre del 2017

Después de dialogar con Germán Efromovich, presidente de la junta directiva de Avianca y el mayor accionista de la compañía aérea, se llega a una conclusión sobre el futuro de los pilotos que estaban en paro: la mayoría serán "levemente" sancionados, pero los miembros de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac) que promovieron el paro serán retirados de la empresa.

¿Cuál es su opinión sobre la decisión del sindicato de pilotos de levantar el paro?

En Avianca, al igual que en todo el país, estamos muy complacidos con esta decisión. Con esto se pone límite al daño profundo que se hizo a los viajeros, a Colombia y a la empresa, y que se hicieron a sí mismos los pilotos de Acdac. Creo que han dado un paso en el camino correcto. ¡Más vale tarde que nunca!

¿Qué actitud sintió que asumió la opinión pública frente al paro?

El país entero sufrió los rigores de este paro y, aun en medio del caos inicial, la comunidad entera rodeó a Avianca, como lo ha hecho siempre en los momentos críticos de la aerolínea. Fueron muchas, muchísimas las manifestaciones de apoyo y solidaridad recibidas durante esta difícil coyuntura. Los clientes, las autoridades, los gremios, el sector productivo, la industria aérea, todos nuestros proveedores y las familias de nuestros empleados, todos ellos, con su apoyo permanente, sus mensajes y su paciencia, nos inyectaron el ánimo requerido para mantenernos en pie a lo largo de esta crisis.

El sindicato pidió, al comunicar su decisión, que sus derechos como trabajadores sindicalizados sean respetados. ¿Acepta usted esa petición?

Nos causa extrañeza que los pilotos de Acdac nos hagan esa solicitud. Cumplir la ley es una obligación y es una filosofía de empresa que jamás hemos dejado de seguir. Es raro que pidan lo que Avianca ha hecho, hace y seguirá haciendo, en el sentido de respetar la ley, la Constitución y el orden establecido por las autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales del país. Recomendaría a los directivos de Acdac que, con humildad, se escuchen a sí mismos, reflexionen sobre todo lo que han dicho, así como sobre la actitud asumida durante el paro, y que jamás vuelvan a faltarles al respeto a las instituciones, a la ley y a los derechos de los viajeros y de todos los afectados por sus medidas de presión.

El sindicato insiste en que el paro fue legal y que, en consecuencia, Avianca no puede realizar despidos de pilotos. ¿Es así?


La legalidad o ilegalidad del paro no es una decisión que le corresponda al sindicato, sino a la justicia de Colombia. La Constitución y la ley son claras cuando definen qué es un servicio público esencial. La ley también es clara en definir que una minoría no puede parar a toda una empresa. En este caso, el voto de 259 pilotos no podía parar una empresa de 8.500 trabajadores, como lo es Avianca en Colombia. 

En ese sentido, hemos registrado ya tres pronunciamientos de las instancias judiciales respectivas, en los que se declara y se ratifica la ilegalidad del paro. Esperamos que muy pronto la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia ratifique la declaratoria de ilegalidad que ya fallaron los tribunales de Cundinamarca y de Antioquia. El Tribunal Superior de Bogotá ya falló la ilegalidad de la huelga en primera instancia. Esperamos que la Corte ratifique el fallo de ilegalidad de la huelga, por la forma como se convocó.

El defensor del Pueblo, Carlos Negret, se comprometió con los pilotos para que sean respetados los derechos sindicales...

Con todo el respeto que me merece el señor Defensor, creo que ese compromiso ha sido innecesario, dado que en Avianca siempre hemos respetado las leyes y las normas que rigen todas y cada una de las actuaciones de la empresa, tanto en materia laboral como en cada uno de los frentes que le dan vida al servicio.

Hay dos derechos sobre los cuales los pilotos llaman la atención, el mínimo vital y la libertad de asociación sindical...

Estoy totalmente de acuerdo con Acdac. Puedo asegurarle que tanto en Avianca como en cada una de las empresas del Grupo Avianca Holdings respetamos los derechos laborales. De hecho, en Avianca Colombia hay seis sindicatos, con los cuales hemos negociado convenciones colectivas gana-gana, que atienden tanto las necesidades de los trabajadores como los requerimientos de la empresa.

Parecería que una de las razones del levantamiento del paro fue la reacción del país...

Llegué a sentirme muy conmovido por las cartas y los correos de apoyo que recibí. No alcanzarían las páginas de este periódico si decidieran publicar todos los mensajes que recibimos, ofreciéndonos su apoyo y dándonos su voz de aliento. En medio del paro, fui invitado a una reunión de la Andi. Allí presenté disculpas a los empresarios por la grave afectación que el paro estaba causando. Me dijeron: "Señor Efromovich, esto es un problema que no es solo de Avianca. No podemos apoyar que no se respeten las instituciones, que no se respete la ley".

Es decir, ¿lo que estaba en juego no era solo Avianca?

Lo que estaba en juego era la credibilidad de las instituciones en Colombia.

¿Las sanciones que se aplicarán incluyen la destitución de la junta de Acdac?

En caso de que sean los responsables por el paro, sí. Y fueron los responsables, porque soltaron grabaciones, actuaron, mintieron e instigaron a las bases de pilotos con falsas verdades, hicieron promesas e interpretaciones erróneas de normas, induciendo a los pilotos a parar y afectar a miles de personas y al país.

¿Pero usted mantendrá en sus trabajos a los miembros de la junta de Acdac?

La posibilidad de que los líderes de este movimiento se queden en Avianca solo existe si el sistema judicial se apartara de la ley, y no creo que sea así. La recomendación mía a la junta es que estos señores, con el daño que les han hecho al país, a los usuarios y a la compañía, no deben continuar en la empresa. Los directivos de Acdac no han estado preocupados por sus compañeros. Han estado trabajando por sus propios beneficios. Entonces, por mí, y dentro de la filosofía de esta familia empresarial integrada por casi 22.000 colombianos, creería que no hay espacio para ellos.

¿Entonces habrá retaliación?

No habrá retaliación ni discriminación, pero sí se impondrán sanciones.

¿Qué sanciones?

Depende. Hay pilotos que pararon por la presión del señor Jaime Hernández y un grupito de pilotos que integran la junta de Acdac. Usaron presión psicológica. Los amenazaban; a los que regresaban a la empresa los llamaban traidores.

¿De qué tipo de sanciones habla usted para los demás pilotos que pararon?

Algún tipo de sanción se va a imponer. Habrá casos de sanciones livianas o casi ninguna. También habrá casos tan graves donde los involucrados tendrán que ser desvinculados de la compañía. A los miembros de la junta de Acdac que provocaron el paro ilegal y ocasionaron tanto daño se les dirá: "Muchas gracias, ustedes no califican para pertenecer a esta familia".

"A los miembros de la junta de Acdac que provocaron el paro ilegal y ocasionaron tanto daño se les dirá: 'Muchas gracias, ustedes no califican para pertenecer a esta familia'"

Acdac dice que se deben respetar sus derechos sindicales...

Avianca no está contra el principio sindical, el principio de representación laboral, ¡no! Nosotros no estamos en contra del sindicato, nosotros estamos en contra de un sindicato que está mal dirigido, por directores que tienen una agenda diferente a la del bienestar de sus afiliados. Colombia y Avianca necesitan sindicatos modernos, propositivos, que acepten que tienen tanto derechos como deberes, y lo más importante: sindicatos que respeten la Constitución y la ley.

Levantado el paro, ¿qué va a pasar con el pliego de peticiones?

Por ley, el pliego de peticiones debe ser analizado por el tribunal de arbitramento obligatorio convocado por el Ministerio del Trabajo. Ese tribunal tiene diez días para pronunciarse. Cualquiera que sea el fallo judicial, Avianca lo va a aceptar.

Nunca en la historia de la aviación se había presentado un paro tan extenso.

¿A qué atribuye usted este fenómeno?

A dos cosas. La primera: aquí hubo una administración y una junta con el coraje y la firmeza para enfrentar un paro ilegal. Y segundo: que nunca hubo un sindicato que se negara en forma tan vehemente a respetar a la ley.

Ahora bien: ¿qué fue realmente lo que originó el paro?


La presentación de un pliego de peticiones insólito. Pidieron al principio un aumento de 60 por ciento, fuera de una serie de peticiones que culminaban con un valor al presupuesto anual de Avianca de 200 millones de dólares; Avianca no gana eso. Si Avianca acepta una petición así, quiebra en seis meses. 

Pedían tiquetes sin límite para el piloto y toda su familia en clase ejecutiva para siempre, a cualquier país del mundo adonde vuele Avianca. Pidieron un iPad para cada uno, pero con la advertencia de que no estaban obligados a responder 'emails'. 

No aceptaban ninguna notificación por correo, sino que debía ser entregada en papel por escrito en la mano... Y locuras así.

¿En este problema entre Avianca y Acdac hubo vencedores y vencidos?

No. Acá tenemos solo vencidos, todos perdimos. Me duele en el corazón por las familias cuyos maridos o mujeres dirigieron el paro. ¿Qué empresa aérea en el planeta va a contratar a una persona, un piloto, que ha participado en un paro ilegal y no ha respetado la ley? 

Es inconcebible que una persona se dedique a perjudicar a la compañía que le da trabajo. Es muy doloroso lo que hicieron.

¿El balance sobre los efectos económicos del paro cuál fue?

Somos un herido leve que sin duda tendrá cicatrices, pero que sobrevivirá sin secuelas. Gracias a los viajeros que tuvieron comprensión y paciencia, gracias a los trabajadores que apoyaron a la compañía, Avianca no tuvo una catástrofe.

¿Es cierto que diariamente perdían dos millones de dólares?

No, no es verdad; se perdieron ingresos por ese monto en los primeros días del paro, pero eso fue disminuyendo cada vez más. Hoy estaríamos más o menos en un punto de equilibrio, perdiendo 200.000 o 300.000 dólares de ingresos diarios.

Hay un malestar entre la gente por el reajuste terrible en las tarifas...

Avianca no reajustó sus tarifas. En Avianca, al igual que en las grandes aerolíneas, trabajamos bajo el sistema de 'revenue management'. Tenemos un 'software' que combina y controla las tarifas, permitiéndonos ofrecer precios para todos los nichos de mercado y para todas las necesidades de viaje. 

Esa política de manejo de tarifas se mantiene y se ha mantenido. Ahora, con el regreso a la normalidad de los vuelos, los viajeros tendrán mayores sillas disponibles y, por tanto, habrá tarifas para todos los gustos y necesidades. Es recomendable que los viajeros planeen sus viajes con tiempo para que puedan acceder a mejores precios.

¿Sufrió muchos daños la compañía?

Todos sufrimos: la compañía, los colombianos, los viajeros, los empleados que le metieron el hombro para mantener en alto la operación y el servicio; en fin, sufrió el país. 

Pero, operacionalmente, más del 80 por ciento de los pasajeros que compraron tiquetes fueron atendidos. Todo esto, gracias al esfuerzo y la voluntad de más de 21.000 trabajadores que prosiguieron su labor.

¿Quién resultó ganador al final de todo esto?

Esta es una triste victoria. Una victoria que no nos gustaría celebrar y que no estamos conmemorando. Si alguien gana con el levantamiento del paro es Colombia. Y sus instituciones.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO