Colombia ya alcanzó la madurez para tener una mujer como presidenta

Ingrid Betancourt habla sobre su candidatura y dice que luchar contra la corrupción es prioritario.

Foto: El Tiempo
Domingo 23 de Enero del 2022
La Corte Constitucional no logró un acuerdo para definir si despenalizaba o no el aborto voluntario en Colombia. Decidió nombrar dos conjueces para romper el empate.

La dirigente política Ingrid Betancourt, quien sufrió durante más de seis años la brutalidad del secuestro en plena guerra, fue testigo en su cautiverio de abortos obligados y de la lucha de compañeras por dar vida al bebé engendrado.
Betancourt ha lanzado nuevamente su candidatura presidencial, y por primera vez se refiere al tema del aborto en Colombia
"Soy católica y estoy contra el aborto", afirma con claridad. Sin embargo, comenta con el mismo rigor lo siguiente: "Pero como presidenta estaré protegiendo a millones de mujeres que no piensan como yo y que tienen derecho a ser dueñas de su cuerpo, como yo, sin que nadie las criminalice. Si la corte despenaliza el aborto, haré lo necesario para que cada mujer colombiana elija libremente y en seguridad, acompañada y protegida por el Estado, tanto en su decisión de abortar como en la opción de dar su hijo o hija en adopción, o en la de ser madre soltera".
Por otra parte, en su diálogo con EL TIEMPO, habla sobre todas las dificultades que, por razones de género, debe enfrentar como candidata presidencial. El país jamás ha tenido a una mujer como jefe de Estado.


¿Cree que esta nación alcanzó ya adultez política para elegirla?

Las mujeres hemos recorrido un largo camino en ese sentido. Desde Policarpa Salavarrieta, pasando por Esmeralda Arboleda, Noemí Sanín, María Emma Mejía, e incluyendo las mujeres destacadas en la actualidad como Marta Lucía Ramírez o Claudia López, todas han despejado el camino. Colombia está madura para elegir a una mujer como presidenta, hemos avanzado más rápido en ese sentido que otros países.


El patriarcado ha sido una característica del país. ¿Usted es capaz de romperlo?

Ya está resquebrajado. No solo porque la mujer colombiana nos reclama salirnos de esos esquemas de exclusión y estamos hablando de la mayoría femenina que tiene nuestra población, sino porque el hombre colombiano también ha sido víctima de ese patriarcado y quiere superarlo. Pero mi objetivo final es romper otra cosa: la corrupción. Todos hemos sido secuestrados por un sistema de corrupción y despojados de nuestras libertades, nuestras oportunidades de salir adelante y dar un mejor futuro a nuestros hijos.


¿Y cómo piensa enfrentar el dominio machista en nuestra sociedad?

Empoderando a la mujer allí donde existen espacios vetados y donde la mujer está en desigualdad de condiciones, como en salarios, pensiones, acceso al crédito.


Usted seguramente tendrá que enfrentar dos murallas para lograr ser elegida como mandataria. La primera será el tema del género...

Creo que ser mujer es hoy una ventaja.


Y la segunda, el tema de su capacidad...

Los hombres han tenido el control por décadas y mire a donde hemos llegado, un sistema de corrupción que solo les reconoce derechos a los bandidos.


Grandes potencias han tenido destacadas mujeres como gobernantes. Y en América Latina, Brasil, Argentina, Chile, Nicaragua, también. ¿Nos tocó el turno?

Sí. Sin lugar a dudas. La mujer colombiana está lista para asumir todos los retos y desde cualquier posición. Lo que cambió es que el hombre colombiano hoy también quiere que la visión de mujer transforme a Colombia.


¿Por qué decidió lanzar su candidatura por la Coalición Centro Esperanza?

La Coalición Centro Esperanza le da a Colombia por primera vez la posibilidad de escoger una buena opción que nos libere del secuestro de la corrupción y de la violencia que genera. Yo me siento muy honrada de participar en la consulta de la Coalición Centro Esperanza compitiendo con los mejores líderes del país, todos unidos con ese mismo propósito.


¿Qué observaciones tiene contra Equipo por Colombia y el Pacto Histórico?

Para mí, los dos extremos son lo mismo. Para ellos, todo vale para llegar al poder. Su oferta de cambio es una versión recalentada de los populismos de antaño; cuando uno de esos extremos gana, la corrupción sale intacta.


¿Qué opinión tiene del actual gobierno?

Perdió el año.


¿Perderá el Centro Democrático el poder en agosto?

Por más que estén orquestando un gran fraude con nóminas infladas para aceitar las maquinarias clientelistas y comprar votos, Colombia ya tomó la decisión de prescindir de los servicios del Centro Democrático.


¿Qué opina del expresidente Uribe y de su gran influencia política?

Todo llega y todo pasa. La nación le queda agradecida por haberle abierto el camino a la paz derrotando militarmente a las Farc.


Si usted llegara a ser elegida, Colombia tendría a mujeres al frente de los dos más importantes cargos del Estado: la alcaldía de Bogotá y la presidenta del país. ¿Eso juega a su favor o en contra?

Esa debe ser la nueva normalidad... ciertamente, será novedosa para el mundo.


¿Qué opinión le merece el gobierno de Claudia López en Bogotá?

Le ha tocado sortear crisis tras crisis: pandemia, protestas juveniles, integración de migrantes venezolanos, etc. Le deseo muchos éxitos, no solo por el bienestar de Bogotá sino porque está rompiendo paradigmas. A pesar de las críticas locales, es la lideresa que ha obtenido mayor reconocimiento internacional por su gestión.


Pero la inseguridad es uno de los peores males que sufre Bogotá...

Una reforma de nuestra policía se impone, no solo porque después de la paz no se puede enfrentar la delincuencia común como terrorismo, eso es como querer matar una mosca con un cañón, sino también porque tenemos el problema endémico de la corrupción que ha generado una gran desconfianza entre nuestros policías y nuestra ciudadanía. Una política de seguridad tiene que ir de la mano con planes audaces de inversión social, con espacios de integración a desplazados por la violencia y migrantes venezolanos. En la periferia, nuestra prioridad es la protección y defensa de nuestros líderes y lideresas sociales.


El asalto a restaurantes, el atraco callejero, el asalto a personas indefensas son características de la actual inseguridad. ¿Cómo combatirlos?

Necesitamos profunda reingeniería de nuestra policía. Reformas institucionales y administrativas deben complementarse con inversión en tecnología que nos permita monitorear nuestras calles con cámaras y drones, por solicitud expresa y con el acuerdo de las comunidades más afectadas, y con redes de vigilancia ciudadana conectadas con patrullas de intervención inmediata. Nada de esto es posible mientras no restablezcamos la confianza ciudadana en el Estado, en nuestra Fuerza Pública y desmontemos la corrupción, enquistada en todos los niveles.


¿Y en qué consiste su promesa de lucha contra la corrupción?

Todos hablan de acabar con la corrupción, pero no todos se han enfrentado al sistema de corrupción que nos ha secuestrado a todos. Este sistema obliga a los colombianos a vivir en la pobreza, la inseguridad, la injusticia y la violencia. Millones deben vivir lejos de sus seres queridos, trabajando ilegalmente, a la merced de los violentos, porque en un país tan rico como el nuestro no hay trabajo digno para ellos y la gente se muere de hambre.


¿Y en qué consiste su promesa de lucha contra la corrupción?

Todos hablan de acabar con la corrupción, pero no todos se han enfrentado al sistema de corrupción que nos ha secuestrado a todos. Este sistema obliga a los colombianos a vivir en la pobreza, la inseguridad, la injusticia y la violencia. Millones deben vivir lejos de sus seres queridos, trabajando ilegalmente, a la merced de los violentos, porque en un país tan rico como el nuestro no hay trabajo digno para ellos y la gente se muere de hambre.


¿Y qué tiene que ver la Coalición Centro Esperanza con esa situación?

Hablo primero de limpiar el Estado de arriba hacia abajo, comenzando por la presidencia y por cada ministerio y cada entidad del orden nacional. La planeación, ejecución y control de esta depuración estará a cargo de un zar anticorrupción, secundado por un esquema de mujeres y hombres incorruptibles expertos en administración pública. Los ciudadanos podrán denunciar en vivo y en directo a través de una app para allegar pruebas y denuncias en contra de funcionarios abusivos o corruptos. Estos serán removidos o judicializados y sus jefes serán considerados responsables políticamente por los desmanes de sus subalternos. No más eso de que "esto se hizo a mis espaldas".


¿Cuál es el origen de la corrupción?

El origen de la corrupción se nos perdió en los albores de nuestra república, se fortaleció con los esquemas de repartición de poder del Frente Nacional, se disparó con el auge de las mafias, se entronizó con nuestra incapacidad de destituir presidentes financiados por el narcotráfico, y se generalizó cuando se convirtió en un sistema que deformó nuestra cultura. Es falso decir que la pobreza es el origen de la corrupción. Al contrario, la miseria es su más infame resultado.


¿La corrupción existe en altas esferas del Estado?

Las altas esferas del Estado son la guarida de los secuestradores de Colombia. Si no fuera así, no estaríamos hablando del problema.


¿En Centro Esperanza se han acordado algunas reglas del juego?

Sí, estar unidos en todo a pesar de nuestras diferencias.


Podría ocurrir que uno de sus compañeros en la coalición gane la consulta el 13 de marzo y le ofrezca a usted la vicepresidencia...

No manejamos esquemas patriarcales. Cada uno de nosotros, de salir elegido o elegida, tiene libertad para escoger vicepresidente según su estrategia y su corazón.


¿Hay alguna especial enseñanza de sus padres que aplicaría?

El buen acero aguanta todas las temperaturas.


Si llega a ser elegida, ¿con qué sectores políticos gobernaría?

Con todos. La ideología no define mi selección, solo el mérito y el compromiso ético. Este es un proyecto para unir, no para excluir.


¿Cómo reciben usted y su hijo, Lawrence Delloye, la decisión de un juez de Estados Unidos de ordenar a las extintas Farc una compensación de alrededor de 36 millones de dólares en restitución a él por el secuestro suyo?

Lo recibimos como un llamado para que 51 millones de colombianos recibamos compensación por haber sido secuestrados desde nuestro nacimiento por el sistema de corrupción que impera en nuestro país. Como presidenta de los colombianos compensaré y repararé a cada colombiano por este flagelo y no descansaré hasta que restablezcamos nuestro derecho a vivir dignamente en el país rico en el que nacimos.


¿Cree que esto puede compensar el daño causado?

Nada repara el daño causado a ningún colombiano secuestrado. Pero la justicia es un alivio moral necesario para hacer la paz con nuestro doloroso pasado.


El embajador ruso, Dmitry Polyanskiy, ante el consejo de seguridad de Naciones Unidas le pidió a Colombia que reanude relaciones con Venezuela. ¿Usted es partidaria de que eso se haga?

Sí, bajo la condición de que Venezuela capture y extradite a los integrantes de las delincuencias organizadas colombianas, terroristas y narcotraficantes, quienes desde su territorio afectan el bienestar de los habitantes de nuestras fronteras, nuestro orden público, nuestro derecho a la paz y nuestro medioambiente.


¿Hasta dónde cree usted responsable al Gobierno de Venezuela de la grave situación de orden público que padece Arauca?

En estos temas muy sensibles, no es correcto especular. Quiero ver las pruebas de inteligencia militar antes de pronunciarme.


A propósito del embajador ruso en la ONU, también solicitó reanudación del diálogo con el Eln, ¿usted es partidaria de que eso se cumpla?

Sí, pero con fecha límite para su desmovilización y sin exigencias adicionales a las ya pactadas con las Farc en el acuerdo de paz.


YAMID AMAT
ESPECIAL PARA EL TIEMPO